Tu minúscula fragancia tibia
cruzó el vértice de mi soledad
complementando, con tu ausencia,
la cruda realidad.
Fragmento del ayer, en mi recuerdo;
¡ay! Cómo me descalabra el cuerpo
con soportar tan infame, vida mia.
Mi cielo gris, hoy tapado
por el mafioso crepusculo
y el cielo, hereciarca puro.
Mi corazón taciturno,
huye del delirio de tu fragancia.
Perforó mi amor oculto
que maldijo mi vida con oscuros dias.